Los mareos, el mal genio, el dolor de columna y el ahogo son molestias que pueden aparecer en el embarazo.
Algo pasa. Todo empezó el día en que el óvulo y el esperma se encontraron en las trompas de Falopio, luego recorrieron juntos el camino hacia el útero.
Esta unión se implantó y de pronto el cuerpo empezó a producir una sustancia que antes no estaba allí. Su nombre es Gonadotrofina Coriónica.
Es una hormona que aparece después de los primeros seis días del embarazo. Por eso, esas pruebas caseras detectan su presencia. También es la principal causante de todas las molestias que tienen las mujeres en sus primeros meses de gestación. Se duplica cada 48 horas si el embarazo marcha bien. Por eso, cuando el feto es aún pequeño y no se ve en el eco, algunos ginecólogos piden una medición de ella.
El ginecólogo Andrés Córdova explica que todo puede empezar con la náusea, el vómito, el cansancio y el sueño. Los cambios hormonales también alteran el carácter de la mujer, el estado de ánimo cambia y es posible que llore con facilidad.
Esta hormona no causa el mismo efecto en todas las mujeres. Las molestias no pueden aparecer en algunas.
Sin embargo, en el caso de aquellas que sí las sufren no hay mayor cosa que hacer. Los vómitos, por ejemplo, aparecen mucho en la mañana. No hay cómo evitarlos, una de las alternativas más confiables es fragmentar las comidas y consumir complejo B, sobre todo B6. Solo si se trata de un problema mayor conocido como hiperemesis (vómito persistente) se debe dar un tratamiento para evitar que la paciente se deshidrate.
Incluso hay complicaciones que pueden producir más vómito, una de ellas es conocida como mola, que es una masa o tumor poco común que se forma en el interior del útero y es un tipo de enfermedad trofoblástica gestacional.
Cuando se observan estos casos se debe hacer una exploración para determinar si la mujer tiene un bebé en su útero o esta masa. Si alguien sufre de tiroides también es más propensa a los vómitos. En el caso de las náuseas, el jengibre puede disminuirlas. Igualmente este tipo de problemas se presenta con mayor frecuencia en personas que sufren de estrés. Por otro lado, existen poblaciones que tienen menos hiperemesis. Córdova dice que algunas de ellas son los indígenas.
Con el paso del tiempo, estos problemas se solucionan. La hormona no desaparece, sigue subiendo pero en el cuarto mes se estabiliza y la mujer se acostumbra.
Sin embargo, hay molestias que no se pueden solucionar de un momento para otro como el cansancio. Córdova señala que este se produce porque el organismo necesita más energía y por eso la madre tiene un desgaste.
También hay otras que surgen con el paso de los meses como por ejemplo el dolor lumbar. Esto ocurre porque la mujer tiene que cargar con un peso adicional al suyo, más o menos 15 a 20 libras más, entre el segundo y tercer trimestres del embarazo. Además, por esta carga se ve obligada a compensar el desequilibrio con un arqueamiento de su espalda y esto puede traer una compresión del nervio ciático. Igual ocurre con los músculos, estos se agotan más rápido, aunque en algunos casos puede deberse a falta de potasio.
Un bebé cambia todo. El útero comienza a crecer como si fuera un globo, poco a poco, y este aumento hace que se comprima la vena cava inferior, que es una de las venas mayores del cuerpo. Eso ocasiona que haya más congestión en las venas y las mujeres en estado de gestación pueden sufrir de várices.
Y si no hay várices es probable que haya calambres, sobre todo en la noche. Esto puede deberse a problemas en la alimentación. Es necesario que revise con su ginecólogo cómo está su dieta, si existe un consumo adecuado de calcio y potasio.
En su defecto también puede practicar ejercicios de estiramiento y evitar estar sentada por mucho tiempo. Las caminatas de 30 ó 40 minutos pueden ayudarla.
Para muchas de las molestias del embarazo hay explicaciones, pero los antojos no tienen fundamento científico. La medicina no los puede explicar. Córdova cree que son psicológicos.
Aunque la experiencia de ser madre es única, hay molestias que son comunes. En el tercer trimestre, las mujeres pueden experimentar falta de aire o ahogo cuando caminan o duermen. En el último caso, todo se puede solucionar con una posición diferente.
Si se duerme boca arriba hay el síndrome de compresión de cava y se produce ahogo. Este problema se puede atenuar si se adopta la posición del lado izquierdo o si la embarazada duerme semisentada, con la utilización de almohadas.
Hay que tener claro, según explica Córdova, que de por sí el embarazo genera estrés en el organismo y esto puede causar el aparecimiento de enfermedades, como insuficiencia cardíaca y pulmonar, hipertensión, diabetes. Por ejemplo, las mujeres con diabetes, entre otras cosas, pueden tener bebés muy grandes, o presencia de más líquido amniótico. Incluso puede haber muerte fetal. Por eso, lo mejor es la consulta con el especialista, pues si bien algunos problemas no se pueden evitar se pueden tomar medidas para disminuir los inconvenientes.
Tenga en cuenta
En el embarazo puede aparecer la hipertensión inducida o preeclamsia, que generalmente se da en el segundo y tercer trimestres del embarazo, después de las 24 semanas. Si una paciente tiene hipertensión a las 18 semanas se le considera una hipertensa crónica, es decir, alguien que ya tenía la enfermedad pero que no le habían detectado.
En general este problema no se puede evitar, pero cada vez hay más métodos para detectar a las pacientes que pueden sufrir de preeclampsia para tener controles más rigurosos con ellas. En estas pacientes de riesgo, se ha detectado que se puede prevenir la enfermedad con la ingesta de aspirina desde el inicio del embarazo. Eso también se da a pacientes que tienen abortos recurrentes.
Hay pacientes que tienen anticuerpos antifosfilipidos o trombofilias que causan abortos a repetición o muerte fetal intraútero.
En este caso, se ha demostrado que la aspirina mejora su pronóstico. No es que mejora notablemente, pero es lo único de lo que hay evidencia.
Los antifosfolipidos son anticuerpos que presentan algunas pacientes y que ocasionan problemas en el embarazo. No se sabe por qué se presentan en unas mujeres y en otras no. Lo que producen es alteraciones en el sistema de coagulación . Entonces, en estas pacientes pueden existir el riesgo de que se tapen los vasos de la placenta y se muera el bebé. Un examen ayuda a detectarlos.
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NUEVA YORK (Reuters Health) – Dos estudios aportan más evidencias de que el ejercicio aeróbico habitual no sólo protege de los problemas de memoria típicos de la edad, sino que puede retrasar el reloj del envejecimiento cerebral.
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