¿Qué hacer para que los niños no pierdan el tiempo?

Muchos padres se quejan de la frase “Lo voy a hacer más tarde”. Con el paso de los años los niños se acostumbran más y más a posponer sus tareas y demás responsabilidades porque se creen más adultos y  que pueden decidir a su gusto y conveniencia, lo cual puede llegar a convertirse en un real problema dentro del hogar.

Sin embargo, si juegan bien sus cartas, los padres pueden evitar que esto se convierta en un mal hábito futuro, al analizar qué está detrás de ese comportamiento y usar las estrategias que propone la especialista Sharlene K. Johnson, escritora y editora de temas sobre la crianza y educación de los niños y adolescentes, por los que ha  recibido premios muy importantes.

“No quiero hacerlo”

Los niños a menudo pierden el tiempo y no cumplen con sus tareas por una simple razón: tienen prioridades diferentes a las de los adultos. La especialista sugiere que los padres hagan con sus hijos una lista de tareas que incluya todo lo que deben hacer diariamente, para que no tengan una excusa por olvido o porque no estaban seguros de ello.

Los padres deben olvidar esos sueños irreales de conseguir que sus hijos estén dispuestos siempre a cumplir con las tareas asignadas. “Cosas como las buenas notas y las buenas maneras son conceptos abstractos para los niños y no importa cuanto los padres lo recalquen nada cambiará con ello.

En lugar de crear una atmósfera difícil, lo mejor será que vayan colocando prioridades en la lista y privilegiando lo que no es tan complicado y lo que los niños quisieran hacer siempre. Por ejemplo, la lista debe incluir espacios para mirar televisión y para los juegos de video, luego de haber completado sus tareas escolares. De esta manera el niño aprenderá que así como tiene privilegios también tiene responsabilidades”, anota Johnson.

“No puedo hacerlo”

Los padres no deben aceptar un “no puedo” así porque sí, deben descubrir qué está realmente sucediendo y qué hay detrás de la negatividad infantil.

Si el proyecto escolar es algo que los padres saben que sus hijos pueden hacerlo, pudiera ser que su rechazo se deba a que la tarea parece demasiado amplia y no sepan por dónde empezar. Pero si su hijo o hija está perpetuamente dejando de lado la tarea escolar y parece que le cuesta muchísimo cumplir con cualquier deber, será necesario investigar lo que está pasando.

El posponer permanentemente los deberes escolares puede, en ocasiones, ser una señal de un problema mayor como  una dificultad de aprendizaje. Para manejar estas situaciones la especialista sugiere que se converse primero con los profesores.

Si un posible problema de aprendizaje es descartado y la frase “no puedo hacerlo” en realidad significa “me siento intimidado pero sí soy capaz de hacerlo”, entonces lo que se debe hacer es enseñar a los niños a dividir la tarea en etapas. Lo mismo se puede hacer con las tareas domésticas como, por ejemplo, mantener limpia y ordenada la habitación.

“Tengo bastante tiempo…”

Cuando es hora de ir a la cama es cuando la guerra empieza en casa con los más pequeños, especialmente. “Los niños no están listos para comprender el sentido de la urgencia ni se dan cuenta de que media hora más o menos puede ser una gran diferencia cuando de dormir el tiempo adecuado para su edad se trata.

No es raro escucharles decir ‘un ratito más, ya se acaba este programa de TV o ya completo el juego’, pero es necesario que los padres enseñen a sus hijos a cumplir con horarios establecidos y con una rutina lógica y adecuada para todos los miembros de la familia”, anota la doctora Johnson.

Sugiere, además, que se converse con los hijos y se les haga ver la necesidad de tener reglas dentro del hogar, que deben ser cumplidas por todos para que nadie se sienta perjudicado. Los niños desde temprana edad deben saber que viven dentro de una sociedad (familia, escuela, vecindario) que establece horarios y espacios de tiempo específicos, para que exista una armonía en la vida de todos quienes habitan esos espacios.

“Lo  voy a hacer mal”

Su niño o niña pudiera estar dejando cosas para hacerlas más tarde, lecciones por aprender o deberes que cumplir, en especial si se trata de algo nuevo, aunque sea algo que disfruta porque tiene temor de no poder hacerlo perfectamente. Incluso en esos casos en los que los niños suplican a sus padres que les lleven a recibir clases de música o de arte, es posible que empiecen a posponer sus prácticas porque no logran hacerlo  como lo  habían imaginado.

La doctora Johnson considera que es importante hacerles notar a los niños que cometer  errores es parte de todo aprendizaje y que nadie nace sabiendo. “La excelencia, es decir, lograr hacer lo mejor, es posible siempre, pero la perfección no lo es”, dice y pide a los padres que eviten que sus hijos se vuelvan perfeccionistas porque esto puede convertirse en un problema muy serio.

Ayudarles  a manejar su tiempo

Los padres deben ayudar a sus hijos a ser organizados y manejar su tiempo, pero jamás con  rigidez. Una buena estrategia sugerida por la especialista y que funciona muy bien con los niños a partir de los 5 años y hasta los doce es:

Establecer expectativas claras. Elaborar una lista de responsabilidades diarias durante la semana, desde las prácticas de piano hasta la limpieza de la habitación. Así, los hijos sabrán con exactitud qué deben hacer cada día y cada vez que cumplen una tarea deben colocar una marca en rojo en la lista.

Animarles a hacer primero lo que más les cuesta. Ejemplo: convencerles de que lo mejor es hacer las tareas  tan pronto llegan a casa y, luego, ver la tele. Lo contrario  crea problemas.

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Anorexia y Bulimia, cómo detectadar a tiempo

Tenga en cuenta
Bulimia: Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control.  Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos.

Anorexia: Consiste en la pérdida autoinducida de peso, provocada por una preocupación patológica por la forma y el peso del propio cuerpo.

Un  trastorno alimenticio se convierte en patológico cuando se sale de lo que consideramos normal.

Lo patológico es aquello que no está dentro de las reglas. Un trastorno es una situación psicológica en la que el individuo que la padece tiene  una distorsión de su aspecto real. Piensa que está gordo, aunque  no sea así.  Generalmente esta obsesión empieza cuando alguien estuvo bastante gordito y empezó a bajar de peso.

Los trastornos alimenticios son culturales y sociales. Además, en algunos casos tienen una carga psicológica que va acompañada  de ansiedad, depresión y trastornos de pánico, que son aquellos en los que la persona siente ansiedad, temor de que va a morir, le vienen palpitaciones,  sudoraciones y  tiene que salir corriendo del lugar en  donde está porque cree que va a morir.

Debe tener acercamiento con otras personas para tranquilizarse. Ese es un trastorno adicional,  pues  los trastornos alimenticios en ocasiones  se los asocia también con ansiedad, depresión y a veces con pánico.

Las personas con este problema tienen conflictos sociales, una  familia con normas sociales rígidas, que  propician una  alimentación estricta para que se vean perfectos.  Además, son chicos influenciados por la sociedad, en donde la moda es estar delgados.

Las características de los trastornos alimenticios son la voracidad,  comer en exceso para  calmar la ansiedad,  purgas permanentes, ingesta de laxantes en exceso. Luego que hacen eso,  ellos se sienten satisfechos.

El chico empieza con ojeras, se debilita, baja su rendimiento académico, tiene mucho sueño. Su fuerza disminuye al punto que  para ellos es difícil alzar los brazos o peinarse.

Son muchachos que necesitan una intervención inmediata. Si se encuentran en un estado muy grave, es probable que mueran, ya que el plan de rehabilitación debe ser paulatino.

Estas personas tienen que evolucionar de a poco,  pero a veces no avanzan a llegar a completar el peso  porque en medio hay   situaciones médicas que complican todo como infartos del corazón, falla en los  pulmones,  deficiencia renal. Algunos también tienen lesiones en el tubo gástrico por su manía de vomitar.

Los padres deben explicar las consecuencias de este tipo de problemas. El hecho de que alguien quiera parecer delgado no significa que tenga un trastorno,  para saber si es así hay que hacer una evaluación psicológica.

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¿Es suficiente el amor para que dure un matrimonio?

El amor es la harina para hacer el pastel, los cimientos de un edificio, el suelo en el que se cultivan las flores de un jardín. Sin amor no puede existir un matrimonio que dure ¿verdad?  La respuesta nos da Valentina Ibeachum, una experta en relaciones humanas que vive en Londres, Inglaterra, y que luego de años de aconsejar y brindar terapias a las parejas ha publicado exitosos libros que no son una recolección de teorías psicológicas, sino de principios prácticos y consejos que le ayudaron a ella misma en su matrimonio.

Dos de esos libros: ‘10 días hacia un matrimonio más feliz’ y ‘70 preguntas que necesita hacer para salvar su matrimonio’, se han convertido en bestsellers.

Dice esta experta que aunque parezca algo obvio, la mayoría de las personas a las que se les pregunta qué significa para ellas el amor, tiene mucha más dificultad de la pensada para contestar algo que es parte de la vida misma.

“Cuando pregunté a una pareja de amigos qué significaba para ellos el amor, su respuesta me dejó perpleja pues se trata de adultos contemporáneos, educados y muy al día en todo. ‘Es eso que te hace sentir mariposas en el estómago’, contestaron con cara de niños traviesos. Dos semanas más tarde su relación había terminado”, cuenta Valentina.

Y añade que una persona que no pudo darse cuenta de que el objeto de su afecto estaba a punto de salir corriendo gracias a un desbalance químico entre los dos, terminó por divorciarse hace dos años y todavía no logra comprender la razón por la que el matrimonio se fue al traste.

En su análisis anota que la pregunta primordial a hacerse es ¿a dónde se fue el amor de esas parejas que se separaron o se divorciaron? “Todas ellas creyeron sinceramente que estaban enamoradas y probablemente lo estuvieron, pero sus relaciones terminaron en divorcio.

¿A dónde se fue el amor? ¿Qué es un verdadero amor? ¿Y cómo reconocerlo cuando se lo posee? ¿Acaso el amor verdadero está destinado a desvanecerse con el tiempo o cuando otra personas aparece en su vida?”, según Valentina y a continuación nos ofrece un análisis que a muchos pudiera dejarnos con la boca abierta. Para ella, mucho de aquello se origina en que hemos sido programados a lo largo de los años para pensar de manera distinta. Los anuncios en la televisión, las películas, los libros…

Todo se han juntado para configurar una visión que es totalmente diferente a la de los valores que se seguían en el pasado. “Lo no convencional ahora se ha convertido en la norma, de manera que algunas de las cosas que digo se verán como controversiales porque van en contra de lo que ahora es considerado como normal. Pero si somos realmente honestos con nosotros mismos (muchos encuentran esto muy difícil de lograr), aceptaremos las tasas actuales de divorcio que demuestran que las cosas no son tan buenas como deberían ser.

Las relaciones se desintegran todo el tiempo. Si ahora somos tan conocedores de todo ¿por qué las relaciones no son mejores que antes? ¿Por qué son peores? Según las estadísticas de los Estados Unidos, por ejemplo, uno de cada dos matrimonios termina en divorcio. Si las comparamos con las de hace 60 años se podrán ver diferencias abismales en las mismas”, asegura Valentina.

Y añade que a mucha gente no le gusta aceptar que los medios juegan una parte importante en moldear la percepción de la gente, las actitudes, los comportamientos y lo que se escoge para la vida. “Creo que intencionalmente han decidido cerrar sus ojos a las miles de mujeres que cambian su vestuario o su estilo de cabello para parecerse a cierta celebridad.

Seguramente no leyeron el estudio hecho con mujeres que dijeron que empezaron a tener relaciones sexuales casuales más a menudo luego de mirar un show de televisión muy popular que describía a algunas mujeres solteras que activamente se involucraban en varios encuentros sexuales casuales.

Tampoco se dan cuenta de cuántos hombres y mujeres jóvenes se visten como los actores de MTV… Como lo dijera aquella sabia persona: ‘quien controla el lenguaje controla la cultura’. Como resultado de ello, mucha gente ya no está segura de saber qué mismo es el amor”, concluye la autora.

Por otra parte, unos investigadores australianos han encontrado el remedio para que una pareja se mantenga unida y es algo que va mucho más allá de estar enamorados. Por ejemplo, la edad de la pareja, las relaciones anteriores y hasta el hecho de que fumen o no son factores que influyen en la duración del matrimonio, según el estudio llevado a cabo por  los investigadores de la Universidad Nacional Australiana, titulado ‘What’s Love Got To Do With It’ (qué tiene que ver el amor con esto).

Realizado a través de consultas a 2 500 parejas casadas o que vivían juntas desde  2001 hasta  2007 para poder identificar los factores asociados a aquellos que siguieron juntos y a quienes se divorciaron o separaron, el estudio llegó a la conclusión de que un marido que es nueve o más años mayor que su mujer está dos veces más dispuesto a divorciarse, al igual que aquellos hombres que se casan antes de los 25 años.

Otro de los factores de influencia en la duración del matrimonio son los hijos, habiéndose separado una quinta parte de aquellas parejas que habían tenidos hijos antes del matrimonio, tanto de una relación anterior como con la misma pareja, frente a tan solo el 9% de quienes no tuvieron hijos antes del matrimonio.

Se determinó que las mujeres que quieren reproducirse mucho más que sus parejas son proclives a querer el divorcio.

Los progenitores de la pareja también juegan un papel en la relación, el estudio demostró que el 16% de los hombres y mujeres cuyos padres se habían divorciado o separado hacían lo mismo, frente a un 10% de los hijos de parejas no separadas. Asimismo, las parejas que están en su segundo o tercer matrimonio tienen un 90% más de probabilidades de divorciarse que una pareja en la que para ambos se trata del primer matrimonio.

También el dinero, aunque no sea una sorpresa, aporta su granito de arena; 16% de los encuestados que habían declarado ser pobres o que no tenían empleo, se había separado, mientras que las parejas solventes financieramente solo se habían separado en el 9% de los casos.

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¿Pelear o discutir enfrente de los hijos?

Dentro de todo hogar lo ideal sería mantener siempre la armonía, pero esto no es tan fácil y, cuando aparentemente pareciera que hay total comprensión en una pareja, hasta se empieza a considerarlo sospechoso, teniendo en cuenta  la esencia del ser humano, por ello, algunas personas consideran que es mejor discutir que fingir que todo es perfecto.

Cuando se discute con la pareja, incluso si los hijos están presentes  y siempre que no sean temas vinculados a su crianza, estas argumentaciones hasta pudieran ser  una enseñanza de la que los hijos pudieran sacar lecciones para su vida futura.

La discusión no es otra cosa que intercambiar puntos de vista entre adultos que desean presentar sus opiniones respecto a un tema en cuestión pero con respeto y altura, sin embargo pelear es algo muy diferente y hacerlo en presencia de los hijos pudiera ser muy nocivo.

Según un artículo titulado ‘Los peligros de pelear delante de los hijos’ de la escritora MarionWinik, profesora universitaria y autora de varios libros, entre ellos ‘The Lunch Box Chronicles’,  es muy fácil reconocer ese horrible sentimiento que se apodera de nosotros cuando estamos gritando furiosos a nuestra pareja y de pronto nos damos cuenta de que nuestro pequeño hijo o hija está mirándonos aterrado desde una esquina de la habitación. Señala la especialista que ella, al igual que muchos de nosotros, recuerda lo mal que nos sentimos cuando vimos a nuestros padres pelear durante nuestra infancia y juventud. “Para cuando habíamos llegado a la adolescencia mi hermana y yo sugerimos a nuestros padres que se divorciaran si no podían llevarse mejor. Nunca lo hicieron, así que he llegado a la conclusión de que era algo que nos molestaba a nosotros mucho más de lo que les molestaba a ellos”, indica.

La autora  hace un recuento sobre el efecto que causan las peleas de los padres en presencia de los hijos y anota las observaciones del doctor John W. Jacobs, autor del libro ‘All You Need Is Love and Other Lies About Marriage’ y de la doctora Carol Ummel LIndquist, autora del libro ‘Happy Married With Kids’, que compartimos con ustedes.

Pelear frente a los hijos, ¿terrible?

Los desacuerdos ocasionales o lo que se podría denominar como una negociación acalorada, durante la cual cada uno con respeto intenta llegar a la solución del problema es algo bueno para los niños.

Se considera como una forma de moldear su comportamiento, pero las peleas en las que se repiten los puntos negativos una y otra vez y en las que se arremete  con insultos, en las que se ventilan resentimientos en lugar de resolver la situación, son muy nocivas para los niños y pudieran ser un verdadero búmeran en cuanto al trato que estos chicos darán a sus padres cuando lleguen a la adolescencia, a más de que se pudieran convertir en chicos que agreden a todo el mundo.

Para Jacobs, los niños empiezan a sentir temor cuando sus padres pelean, luego se sienten disgustados y se preguntan cómo vivir con esto.

Eventualmente desarrollan temor de sentirse igualmente atrapados y cuando sean adultos pudieran tener una tendencia a evadir las relaciones de pareja. Asegura el experto que a pesar de que se ha escrito mucho sobre el daño causado por los divorcios, el daño es mayor para los niños cuyos padres permanecen en un matrimonio infeliz, amargado y explosivo.

¿Qué deben hacer los padres para minimizar cualquier trauma?

Si los hijos son testigos de peleas terribles, no habrá forma de esconderlo bajo la alfombra. Lindquist sugiere que se les pida perdón y se les reasegure de que se aman entre ellos.

Se debe hablar específicamente y en términos apropiados para su edad sobre cómo les habría gustado en lugar de pelearse conversar sobre el conflicto. Por ejemplo: “Lo siento mucho, tu papi y yo peleamos anoche, nos sentimos mal por haber dicho tantas cosas feas y estamos intentando resolver mejor nuestras diferencias para evitar estas peleas”. Sin embargo, esto no puede hacerse una y otra vez pues luego de un tiempo las palabras suenan falsas y no tienen efecto. Lo mejor es buscar ayuda profesional.

Lo más importante es conseguir que los hijos jamás sean parte de ello. Aquel refrán de que los niños aprenden lo que viven cobra gran significado con las peleas, pues si ellos son parte del escenario es muy posible que más tarde sean promotores de conflictos. Los padres que se pelean delante de sus hijos siembran una semilla de conflicto que será muy difícil de combatir, será como una hierba mala que aunque se intente quitarla retorna con más fuerza.

En un mundo tan violento como el actual, con escenas en la televisión que convocan  a esa violencia y el maltrato de todo tipo no podemos propiciar agresividad desde nuestro propio hogar y ser un mal ejemplo para los hijos, sin importar cuál sea su edad. La prudencia, la tranquilidad y la tolerancia suelen desaparecer cuando se inicia una discusión de pareja, sin importar si tenemos o no la razón y los padres olvidamos que nuestros hijos están allí, como mudos testigos de ese enfrentamiento.Al ser los adultos en la ecuación es nuestro deber  evitar esas escenas cuando ellos están presentes y aprender a dilucidar nuestras diferencias de manera civilizada, sin enfrentarnos, herirnos o  dañarnos  y peor aún frente a los hijos.

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CONSEJOS PARA EL REGRESO A CLASES

CÓMO HACER MÁS FÁCIL SU PRIMER DÍA

  • Recuérdele a su hijo(a) que no es el(la) única(o) que está un poco preocupado(a) por el
    primer día de clases. Las(os) maestras(os) saben que los estudiantes están ansiosos y
    harán un esfuerzo adicional por asegurarse de que todos se sientan tan cómodos como
    sea posible.
  • Señale los aspectos positivos de empezar un nuevo año escolar: Será divertido. Verá a
    sus antiguos amigos y conocerá nuevos. Refresque sus recuerdos positivos sobre años
    anteriores, cuando pudo haber vuelto a casa después del primer día de clases muy
    animado(a) porque se la pasó bien.
  • Encuentre a otro(a) niño(a) del vecindario con el que su pequeño(a) pueda ir a pie a la
    escuela o ir en el transporte escolar.
  • Si lo cree apropiado, lleve a pie o en automóvil a su hijo(a) y recójalo(a) en su primer día
    de clases.

SEGURIDAD DE LA MOCHILA

  • Elija una mochila con tirantes anchos y acojinados, así como respaldo acojinado.
  • Empaque ligero. Organice la mochila utilizando todos sus compartimentos. Coloque lo
    más pesado en el centro. Nunca deberá pesar más del 10 al 20% del peso del niño.
  • Siempre use ambos tirantes. Colgársela en un solo hombro podría producir un esguince.
  • Considere una mochila con ruedas. Este tipo de mochila puede ser una buena opción
    para los estudiantes que deben llevar mucho peso. Recuerde que las mochilas con
    ruedas también se tienen que cargar al subir escaleras y puede ser difícil que rueden
    sobre nieve.

TRAYECTO DE IDA Y VUELTA A LA ESCUELA

  • Repase las reglas básicas con su hijo(a):
    Transporte escolar
  • Si el autobús de su hijo(a) tiene cinturones de seguridad de regazo/hombro, asegúrese
    de que su hijo(a) los use mientras esté en el autobús. Si el autobús no tiene cinturones
    de seguridad, anime a la escuela a comprar o rentar autobuses que sí los tengan.
  • Hay que esperar a que el autobús se detenga antes de aproximarse desde el borde de la
    acera.
  • No debe andar de un lado a otro dentro del autobús.
  • Hay que verificar que no vengan autos antes de cruzar.
  • Hay que asegurarse de permanecer a la vista del conductor del autobús.
  • Los(as) niños(as) siempre deberán abordar y salir del autobús en lugares que
    proporcionen un acceso seguro al autobús o a la escuela.

Auto

  • Todos los pasajeros deberán usar el cinturón y/o un asiento de seguridad apropiado para
    la edad y el tamaño o un asiento elevador (booster).
  • Su hijo(a) deberá ir en un asiento para el auto y permanecer con el cinturón puesto o con
    un arnés el mayor tiempo posible y luego en un asiento elevador sujetado con los
    cinturones. Su hijo(a) está listo para un asiento elevador cuando haya alcanzado el peso
    o altura máxima permitida para su asiento, sus hombros estén arriba de las ranuras del
    arnés superior o sus orejas hayan alcanzado la parte superior del asiento.
  • Su hijo(a) deberá ir sobre un asiento elevador ajustado con cinturones hasta que el
    cinturón del asiento del vehículo le quede apropiadamente (normalmente cuando tenga
    una estatura de 4′ 9″ (1.45 m) que sucede entre los ocho y los 12 años de edad). Esto
    significa que el(la) niño(a) es lo suficientemente alto para sentarse recargado(a) en el
    asiento del vehículo con las piernas flexionadas a la altura de las rodillas y los pies
    colgando mientras que el cinturón pasa transversal sobre su pecho y hombro, no por el
    cuello o garganta; el cinturón del regazo es bajo y se ajusta sobre los muslos y no sobre
    el estómago.
  • Todos los niños menores de 13 años de edad deberán ir en el asiento trasero de los
    vehículos. Si debe llevar a más niños de los que quepan en el asiento trasero (cuando
    comparte el auto, por ejemplo), haga hacia atrás el asiento del copiloto tanto como le sea
    posible y que el niño vaya en un asiento elevador si los cinturones no se ajustan
    apropiadamente sin él.
  • Recuerde que muchos accidentes viales ocurren cuando los adolescentes principiantes
    conducen entre la casa y la escuela. Deberá exigirles que utilicen los cinturones, limite el
    número de pasajeros adolescentes, no les permita ir comiendo o bebiendo, conversando
    por celular o enviando mensajes para evitar distracciones del conductor; también limite la
    conducción nocturna y cuando haya clima extremoso, familiarícese con la ley de licencia
    de conductor gradual (graduated driver license law) de su estado y considere el uso de
    un acuerdo de conductor padre-adolescente para facilitar el proceso inicial de
    aprendizaje de conducción.

Bicicleta

  • Utiliza siempre un casco al usar la bicicleta, no importa cuán corto o largo sea el
    trayecto.
  • Conserva tu derecha, en la misma dirección del tránsito automotriz.
  • Usa las señales con las manos que sean apropiadas.
  • Respeta las luces del semáforo y los señalamientos de alto (stop).
  • Viste prendas de colores brillantes para aumentar la visibilidad.
  • Conoce las “reglas del camino”. http://www.aap.org/family/bicycle.htm

A pie a la escuela

  • Confirme que la ruta que su hijo toma para ir a la escuela a pie es segura con guardias
    de crucero adultos bien entrenados en cada intersección.
  • Sea realista acerca de las habilidades peatonales de su hijo(a). Debido a que los niños
    pequeños son impulsivos y menos precavidos en el tránsito, evalúe cuidadosamente si
    su hijo(a) está listo(a) o no para ir a pie a la escuela sin la supervisión de un adulto.
  • Si su hijo(a) es muy pequeño(a) o va a pie a una escuela nueva, vaya con él(ella) la
    primera semana para asegurarse de que conoce la ruta y puede hacerlo sin riesgos.
  • Las prendas de colores brillantes harán más perceptible a su hijo(a) para los
    conductores.
  • En los vecindarios más transitados, considere llevar a cabo un “transporte escolar a pie”
    en el que un adulto acompaña a pie a un grupo de niños del vecindario a la escuela.

ALIMENTACIÓN DURANTE EL DÍA DE CLASES

  • La mayoría de las escuelas envían con regularidad a las casas los menús y horarios de
    la cafetería. Con esta información por adelantado, puede planificar la elaboración de un
    almuerzo en los días en que el plato principal es tal que su hijo(a) prefiere no comerlo.
  • Procure que las máquinas despachadoras de alimentos de la escuela de su hijo(a)
    contengan alimentos saludables como frutas frescas, productos lácteos reducidos en
    grasas, agua y jugos 100% de frutas.
  • Cada bebida gaseosa de 12 onzas (350 ml) contiene aproximadamente 10 cucharaditas
    de azúcar y 150 calorías. Beber una sola lata al día incrementa el riesgo de su hijo(a) de
    sufrir obesidad en un 60%. Restrinja las bebidas gaseosas que consuma su hijo(a).

INTIMIDACIÓN

La intimidación es cuando un(a) niño(a) se ensaña con otro en repetidas ocasiones. La
intimidación puede ser física, verbal o social. Puede suceder en la escuela, en el patio, en el
transporte escolar, en el vecindario o en Internet.
Cuando intimidan a su hijo(a)

Ayude a su hijo(a) a aprender a responder enseñándole la forma de hacerlo:
1. Mira a los ojos a la persona que intenta intimidarte.
2. Párate erguido y permanece tranquilo en una situación difícil.
3. Vete.

Enseñe a su hijo(a) cómo decir con voz firme:

1. “No me gusta lo que estás haciendo”.

2. “NO me hables así, por favor”.

3. “¿Por qué dices eso?”.

  • Enseñe a su hijo(a) cuándo y cómo pedir ayuda.
  • Anime a su hijo(a) a hacer amistad con otros niños.
  • Apoye las actividades que le interesan a su hijo(a).
  • Alerte a los funcionarios escolares sobre los problemas y colabore en su solución.
  • Asegúrese de que un adulto que sepa sobre la intimidación pueda velar por la seguridad
    y bienestar de su hijo(a) cuando no pueda usted estar presente.
  • Cuando su hijo(a) es el que intimida
  • Asegúrese de que su hijo(a) sepa que NUNCA ES BUENO intimidar.
  • Defina límites firmes y congruentes sobre el comportamiento agresivo de su hijo(a).
  • Sea un ejemplo a seguir positivo. Muestre a los niños que pueden obtener lo que quieran
    sin burlarse de otra persona, amenazarla o lastimarla.
  • Use disciplina efectiva que no sea física, como perder privilegios.
  • Desarrolle soluciones prácticas con el director, los maestros, los consejeros de la
    escuela y los padres del niño a los que su hijo ha intimidado.
  • Cuando su hijo(a) sólo observa
  • Dígale a su hijo(a) que no anime u observe callado cuando se intimide a alguien.
  • Anime a su hijo(a) a decirle a un adulto de confianza que se está intimidando a alguien.
  • Ayúdele a su hijo(a) a apoyar a otros niños que sufran de intimidación. Anime a su hijo(a)
    a incluir a estos niños en actividades.
  • Anime a su hijo(a) a unirse a otros que les dicen a los abusivos que se detengan.

CUIDADO DE LOS(AS) NIÑOS(AS) ANTES Y DESPUÉS DE LA ESCUELA

  • Durante la infancia escolar, los(as) niños(as) necesitan supervisión. Un adulto
    responsable deberá estar disponible para alistarlos y mandarlos a la escuela en la
    mañana y cuidarlos después de la escuela hasta que usted regrese del trabajo.
  • Los(as) niños(as) que se aproximen a la adolescencia (de 11 a 12 años de edad) no
    deberán llegar a la casa cuando no haya nadie en las tardes, a menos que muestren una
    madurez inusual para su edad.
  • Si no se dispone de una supervisión alternativa de adultos, los padres deberán hacer
    esfuerzos especiales para supervisar a sus hijos(as) a distancia. Los niños(as) deberán
    tener una hora definida a la que se espera que lleguen a casa y deberán avisar a un
    vecino o llamarle por teléfono a alguno de sus padres.
  • Si elige inscribir a su hijo(a) en un programa privado después de clases, investigue qué
    preparación tiene el personal. Debe haber una proporción alta de personal en relación al
    número de niños(as), y las habitaciones y el patio de recreo deben ser seguros.

DESARROLLO DE BUENOS HÁBITOS DE ESTUDIO Y DE TAREAS

  • Cree un ambiente que sea propicio para hacer las tareas. Los(as) chicos(as) necesitan
    un área de trabajo permanente en su habitación u otra parte de su casa que les dé
    privacidad.
  • Reserve un período prolongado para hacer tareas.
  • Establezca una regla para la casa en que el televisor estará apagado mientras se hagan
    las tareas.
  • Supervise el uso de la computadora e Internet.
  • Esté disponible para responder preguntas y ayudar, pero nunca le haga la tarea a su
    hijo(a).
  • Actúe para aliviar el cansancio de ojos, cuello y mente al estudiar. Puede ser de ayuda
    cerrar los libros por unos minutos, estirarse, darse un descanso periódicamente cuando
    no se interrumpa demasiado.
  • Si su hijo(a) tiene problemas con una materia en particular y no puede ayudarle, un tutor
    o maestro particular puede ser una buena solución. Antes converse con la(el) maestra(o)
    de su hijo(a).

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La primavera florece en su rostro

Una de las tendencias vigentes  para esta temporada, como afirma la maquillista Erika Jaramillo, evoca el estilo denominado ‘Pin-up’, que se popularizó  en los años 50. Las claves del look de la mujer ‘Pin-up’ están en los labios encendidos en tonos rojos y en los ojos marcados con delineador negro.

Para  crear una piel tersa y libre de imperfecciones, se utiliza un corrector. Este también se aplica  en el párpado superior para igualar el tono de la piel. Después, se aplica la base,  desde la frente hacia abajo, con pequeños toquecitos.  Una vez que se ha puesto la base, el rostro tiende a perder sus rasgos, por lo que es necesario  maquillar con un tono más oscuro en ciertas zonas para resaltar las facciones. Para hacerlo, se utiliza un corrector oscuro en crema y se marca abajo del hueso del pómulo. Por último, el maquillaje se fija con polvo traslúcido.

Para maquillar los ojos,  primero se delinea con un lápiz muy fino entre las pestañas, con el objetivo de dar profundidad a la mirada. El final de la línea debe inclinarse ligeramente hacia arriba para crear la ilusión de un ojo rasgado.

La aplicación de las sombras comienza por colocar una base  color beige y después se aplica un tono oscuro, desde el ángulo exterior  hacia la cuenca del ojo.

Para iluminar el párpado móvil  se utiliza un  tono medio. Además, se agrega un color vainilla en el arco de la ceja. Con un delineador negro en gel se dibuja con  precisión una línea gruesa sobre la línea superior de las pestañas. Para hacer que los ojos luzcan más grandes y abrir la mirada, se delinea con un tono vainilla en la parte interior de la línea inferior de las pestañas, desde el extremo hasta el lagrimal, y se difumina con una sombra clara.

En las pestañas inferiores se  utiliza un rímel ligero, mientras que arriba se aplica uno que dé más volumen. Se lo coloca desde la raíz haciendo un movimiento de zigzag. Para dar mayor definición a las cejas se utiliza un lápiz  y se las fija con un gel.

Después de aplicar el rubor, el maquillaje finaliza en los labios. Para corregir la forma y crear labios  simétricos se utiliza el delineador. Otro secreto que revela Erika es que se debe rellenar completamente los labios con delineador y sobre este se aplica el labial rojo con un pincel, para que el color dure más.

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