Inicio Bebés ¿Papillas caseras o compradas?

¿Papillas caseras o compradas?

689
Compartir

A veces, en medio del ajetreo de aprender cómo es la vida con tu bebé, puedes tomar ciertas decisiones que, aunque parezcan convenientes, en realidad terminan resultando no tan provechosas ni para su nutrición ni para la economía familiar.

Cuando se trata de sus primeras comidas descubrirás que existe un mundo de papillas industrializadas que indudablemente ofrecen una serie de ventajas: no tienes que dedicarles tiempo de preparación, sino apenas el necesario para entibiarlas hasta la temperatura justa, y vienen envasadas en porciones.

Quizá te demande un poco más de tiempo prepararla tú misma pero resultará más económico, sobre todo si recurres a productos de estación (si no tienes muy claro cuáles son, consulta con tu verdulero habitual, él sabrá decirte). Además, estarás más tranquila sabiendo qué contiene realmente el alimento que le das a tu bebé.

Una buena opción para ahorrar tiempo en la preparación es comprar una buena cantidad de verduras y ponerlas a hervir mientras estás haciendo otra actividad. Luego, procésalas y colócalas en recipientes individuales (por ejemplo envases de postres, o en las cubiteras), etiquetados con la fecha y ponlos en el freezer. De esa manera, no tendrás que cocinar todos los días y tendrás siempre su comida a mano. Por lo general estas comidas duran congeladas más de dos meses.

Por supuesto, esto no quiere decir que no puedas o debas recurrir a las papillas compradas. De hecho, éstas son un excelente aliado a la hora de las salidas, ya que no precisan ser mantenidas en la heladera y algunas tampoco requieren ser calentadas. La clave para una economía saludable está en saber aprovechar la comida casera, más económica, para poder gastar en los productos ya elaborados cuando realmente los necesites