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Nuevos gastos cuando aprendió a caminar

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Tu bebé está perdiendo el interés por el simple gateo. Empieza a hacer sus primeros intentos para pararse y caminar. Definitivamente, un momento tan especial va a generar nuevas demandas no sólo a las rutinas familiares, sino también al presupuesto.

Dos son los rubros fundamentales en que tienes que pensar en este momento: por un lado, las condiciones de seguridad de tu casa; por otro, algo tan delicioso y memorable como los primeros zapatitos de tu hijo.

Por un lado, si no es que ya lo hiciste en los meses anteriores, haz una revisión completa de tu casa y evalúa, de ser preciso con ayuda profesional, cuáles son los dispositivos de seguridad que necesitas para que todos los espacios sean seguros para ti y tu bebé. Una vez que sepas exactamente qué cambios debes hacer, pide por lo menos dos presupuestos que discriminen entre costos de mano de obra y costos de materiales, y compáralos. De ser posible, también averigua por tu cuenta si es posible conseguir los mismos materiales a mejores precios.

En segundo lugar, viene un aspecto más divertido, como es la compra de los primeros zapatitos. Vas a encontrarte con muchos modelos adorables, pero, aun cuando sean muy lindos, no te dejes llevar solamente por las apariencias. La compra será una decisión inteligente si tienes en cuenta, además de la estética, la calidad y funcionalidad de los que elijas. Para eso, empieza por comprobar que tengan el tamaño adecuado: no deben ser demasiado pequeños ni ajustados, ten en cuenta que tu bebé crece a una velocidad increíble, y que si compras una talla extremadamente justa, quizás en poco tiempo ya no le sirvan.

Los zapatos y la comodidad para tu bebé

También debes evitar los zapatos rígidos: recuerda siempre que cuanto más flexibles sean, mejor favorecerán los movimientos de sus pies, el desarrollo motriz y el fortalecimiento de los músculos de sus piernas. Otro punto importante es que la suela sea segura, con un cierto agarre pero no completamente antideslizante, de modo que facilite esta etapa de aprendizaje sin riesgos (las suelas de goma pueden dificultar el deslizamiento y terminar provocando caídas). Es recomendable que la estructura esté confeccionada en un material blando y poroso que permita la respiración de la piel.

Finalmente, también presta atención la sujeción que provean para el tobillo y el talón: cordones, broches y hebillas no sólo permitirán un mejor desarrollo de su estabilidad y le facilitarán el aprendizaje al caminar, sino que también evitarán que el zapatito se pierda en un descuido.